Greenpeace

Greenpeace
L'ONG non violente, indépendante et internationale de protection de l'environnement
Affichage des articles dont le libellé est soberanía alimentaria. Afficher tous les articles
Affichage des articles dont le libellé est soberanía alimentaria. Afficher tous les articles

lundi 28 février 2011

El Banco Mundial en el banquillo


El 22 de abril (2010) se publicó un manifiesto firmado por Vía Campesina, Food First Action International (Fian), Land Research Action Network (LRAN), GRAIN y más de cien organizaciones de todo el mundo, en el que exigen “frenar la ola de acaparamiento de tierras por parte de inversionistas oficiales y privados que se están apoderando de millones de hectáreas de cultivos de comunidades rurales de África, Asia y América Latina”.

La exigencia sale al paso de un nuevo informe del Banco Mundial (BM) que “confirma la magnitud masiva del actual asalto por acaparar tierras, y adelanta siete ‘principios’, que pretenden hacer que estos negocios ‘sean socialmente aceptables’”.

La estrategia del BM iba a ser presentada el 25 de abril en Washington y el 26, en la conferencia anual de tierras del organismo. Esto no ocurrió, en gran medida por enfrentarse con la enorme y diversa fuerza social que se opone a esta tendencia mundial de concentración de la tenencia de la tierra, que es justo lo contrario de la demanda fundamental de reforma agraria profunda que se reivindica en todo el mundo.

“El BM parece convencido de que cualquier flujo de capital privado que expanda los agronegocios transnacionales donde aún no hayan penetrado es bueno y que debe permitírsele proseguir, de modo que el sector corporativo pueda extraer más riqueza del campo. Dado que estos negocios están anclados en una privatización masiva y en la transferencia de derechos sobre la tierra, el BM quiere cumplir algunos criterios para reducir los riesgos de inesperadas reacciones sociales: ‘respetar’ los derechos de los actuales usuarios a la tierra, el agua y otros recursos (mediante alguna indemnización), proteger y mejorar los medios de vida (con empleos y otros servicios) y no dañar el ambiente.”

Para las organizaciones, lo anterior constituye “una jugada que intenta legitimar el acaparamiento. Facilitar que corporaciones —nacionales o extranjeras— se apoderen a largo plazo de las tierras de las comunidades es totalmente inaceptable; no importa qué lineamientos se sigan. Los principios del BM intentan distraer del hecho de que la crisis alimentaria global —cuya cifra récord es más de mil millones de personas que sufren hambre— no será resuelta por la agricultura industrial a gran escala que aplicarán los inversionistas que están adquiriendo tierra”.

Lo que supuestamente dirá el Banco Mundial

GRAIN no ha visto el informe del BM. Lo siguiente está extraído de los documentos disponibles, más algunas verificaciones hechas con personal y consultores del BM.

El estudio del BM se centra en las adquisiciones de tierras agrícolas en gran escala de los últimos años —eso que nosotros llamamos acaparamiento de tierras. Aunque en gran medida confirma muchas cosas que ya sabíamos, la gente está a la espera de la publicación del informe porque se supone que el BM podía tener acceso a más información que nadie hasta ahora. Después de todo, casi todos estos negocios están rodeados de secretos y controversias, y atraen acusaciones de neocolonialismo, incluso de genocidio.

El Banco inventarió 389 acuerdos agrarios en 80 países. Se supone que el grueso (37%) de los llamados proyectos de inversión debe producir alimentos (cultivos o ganado), mientras que los agrocombustibles quedan en segundo lugar (35%). No es sorpresa que África sea el objetivo de la mitad de estos proyectos de acaparamiento de tierras, seguida de Asia, América Latina y Europa oriental.

De los países a los que los han cortejado con el fin de hacerse de sus tierras, revela el Banco, Sudán, en África, está en primer lugar, seguido de Ghana y Madagascar. En la región Asia-Pacífico, Indonesia está en primer lugar, seguido de las Filipinas y Australia. En América Latina, Brasil es el destino favorito, luego Argentina y Paraguay.

A la cabeza de la lista de países de origen de los acaparadores de tierras están China y el Reino Unido, seguidos de Arabia Saudita.

Finalmente, el Banco realizó análisis estadísticos de lo que empuja a los acaparadores de tierras hacia ciertos países más que a otros —los factores de “probabilidad”. Tres resultan notables: disponibilidad de tierra, mecanización pobre y “débil gobernanza agraria” [fragilidad en los derechos agrarios de la gente que vive y trabaja la tierra]. Esto significa que los inversionistas priorizarán aquellos lugares donde: es relativamente fácil hacerse del control de la tierra de la gente; es posible allegarse y mantener vastas extensiones; introducir maquinaria arrojará rápidos aumentos en los rendimientos y la productividad.

La última semana de abril ocurrió algo curioso. Mucha gente tenía la impresión de que el 26 de abril, en su conferencia agraria anual en Washington DC, el Banco Mundial iba a publicar su esperado estudio sobre el acaparamiento de tierra a nivel mundial. Eso es lo que se le dijo a GRAIN. Eso es lo que se le dijo a muchos periodistas. Eso es lo que esperaban también los involucrados en producir el estudio. Pero no ocurrió.

En cambio, el BM presentó otro powerpoint que resume lo que mostrará el estudio, reiteró su propuesta de siete principios en pos de un acaparamiento de tierras “socialmente responsable” y reveló su nuevo sitio electrónico “negocio a negocio” —una especie de servicio de citas por internet para casar a los acaparadores de tierra corporativos con los gobiernos que ofrecen terrenos.

No es ésta la primera vez que se demora la publicación de este estudio. De hecho, desde que el BM comenzó a compilar datos para hacerlo, ha existido un freno político muy estricto que ha impedido que se compartan sus resultados con el público. Inicialmente dijeron que el informe estaría disponible en diciembre de 2009. Luego se supuso que sería en marzo de 2010. Después nos tranquilizaron diciendo que sería lanzado en la conferencia agraria del 26 de abril. Sabemos que toda la investigación y el análisis se completaron hace mucho tiempo. ¿Qué está frenando al Banco Mundial?

Malas noticias. El atisbo parcial que tuvimos del estudio presentado en Washington el 26 de abril arroja alguna luz sobre la respuesta. Inicialmente el BM quería hacer un estudio que abarcara treinta países: los puntos álgidos del acaparamiento agrario. Pero tuvo que achicar sus expectativas muchísimo porque, como admite, los gobiernos no le proporcionaron información. Tampoco las corporaciones querían hablar, según nos dijeron personas que redactaron los capítulos por país. Esto en sí mismo es un poderoso manifiesto que nos da la magnitud de la naturaleza de ocultamiento implícita en estos tratos. Si el Banco Mundial no puede tener acceso a la información ¿quién puede?

Entonces el BM decidió basar su estudio en los proyectos que fueron reportados en los medios y recabados en el sitio electrónico de farmlandgrab.org. Con este método, el BM identificó cerca de 400 proyectos en 80 países, casi una cuarta parte (22%) de los que ya están en operación. Así, el estudio deja muy en claro que el acaparamiento de tierras a nivel mundial es una realidad que además se mueve más rápido y va más allá de lo que muchos habían supuesto. (Ver recuadro para darse una idea básica de lo que se supone debería decir el estudio.)

Sin embargo, los hallazgos más significativos del Banco Mundial tienen que ver con los impactos de estos proyectos en las comunidades locales. Su conclusión más avasalladora, que compartieron sus funcionarios en la conferencia que dieron sobre asuntos agrarios a fines de abril, es que estos proyectos no están trayendo beneficios a dichas comunidades. Es raro que se lleven a cabo evaluaciones de impacto ambiental y la rutina es que a la gente se le expulse sin más de su tierra, sin consultas ni compensaciones. El Banco Mundial reveló que, deliberadamente, los inversionistas se centran en áreas donde “hay poca gobernanza agraria”, es decir, donde es frágil el reconocimiento que brinda el gobierno nacional a los derechos de quienes viven en esas tierras.

Con estos terribles y reveladores resultados es difícil entender qué va a hacer el BM para salir con algo positivo que decir acerca de esta nueva ola de inversiones extranjeras en tierras de cultivo: tal vez esto explica su renuencia a difundir su informe. Después de todo, el Banco Mundial, se embarcó en el estudio con el fin de “proporcionar una guía para los clientes y los socios del Banco (en el gobierno y en el sector privado) que puedan estar frente a una adquisición de tierras en gran escala, o estén interesados en ella, y así posibilitarles maximizar los beneficios de largo plazo de tales inversiones”.1 Y, mientras el estudio en cuestión se queda a la espera en el limbo, el Banco Mundial se compromete más y más con hacer que ocurran acaparamientos de tierra. Los inversionistas europeos dicen, por ejemplo, que habrán de utilizar el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones, del BM, para que les brinde protección mediante un seguro contra riesgos políticos en sus negocios con tierras de cultivo. Si algo saliera mal, “Tiene uno al Banco Mundial de su lado”, dice Gary Vaughan-Smith de SilverStreet Capital LLP, con sede en Londres, que recientemente lanzó un fondo de 300 millones de dólares para invertir en tierras agrícolas en África. “Si hay dificultades, van a tener una enorme influencia”. 2

No convencen a nadie. Sin embargo, el problema con el Banco Mundial y con los otros promotores de los acaparamientos de tierra, es que casi nadie se deja engañar con el parloteo de que hay lineamientos para que “ambas partes ganen”. No importa qué tanto lo intenten no pueden sacudirse la etiqueta o estigma de “acaparamiento de tierras” en referencia a estas transacciones.

“Esto es de lo que estoy seguro”, interviene Howard Buffet, hijo de Warren Buffet, en un informe del Oakland Institute difundido la semana pasada al momento de la conferencia del Banco Mundial. “Estos tratos harán más ricos a los ricos y más pobres a los pobres, creando claros ganadores que se benefician mientras que a los que pierdan se les niegan sus modos de vida y sustento 3”.

Si el Banco Mundial y sus amigos en las agencias de Naciones Unidas que son sus socias esperaban que los eventos de fines de abril en Washington les dieran finalmente algún control sobre la discusión en torno al acaparamiento de tierras, se equivocaron. Más de cien grupos de más de cien países les arruinaron la fiesta al hacer pública una declaración pocos días antes, en la que denunciaron sus “siete principios” pa-ra lograr un acaparamiento de tierras “socialmente responsable”. Y no se anduvieron por las ramas. Su visión, desde abajo, en el terreno, es que este acaparamiento de tierras no es sino una masiva transferencia de tierras de los pequeños productores de alimentos a las corporaciones extranjeras, de fin-cas sustentables a plantaciones in-dustriales, y estos grupos dejaron muy en claro que están comprometidos con meterle reversa a toda esta tendencia. Y ante esta declaración la iniciativa del Banco Mundial de lograr inversiones responsables, donde “ambas partes ga-nan” suena más hueca que nunca.

Notas:

1 Banco Mundial, “Large scale acquisition of land rights for agricultural or natural resource-based use”, nota conceptual, 18 de febrero de 2009.

2 Drew Carter, “Fertile ground for investment”, Pensions & Investments, 19 de abril de 2010: Ver aquí

3 Oakland Institute, “(Mis)investment in agriculture: The role of the International Finance Corporation in the global land grab”, 26 de abril de 2010: Ver aquí

Más información

Los materiales de la conferencia del Banco Mundial están puestos en línea vea aquí.

Los informes y declaraciones que reflejan el movimiento social contra las propuestas del Banco Mundial en pos de un acaparamiento de tierras “socialmente responsable” están disponibles en farmlandgrab.org.

Cualquiera puede unirse o responder a la declaración conjunta que La Vía Campesina y sus aliados lanzaron contra el acaparamiento de tierras donde “ambas partes ganan” . En inglés, en francés, en castellano y en árabe.

Fuente: Revista Biodiversidad, Sustento y Culturas

dimanche 27 février 2011

La agricultura campesina puede alimentar al mundo!


¡Enterremos el sistema alimentario industrial! ¡La agricultura campesina puede alimentar al mundo!

17 de abril: Día Internacional de la Lucha Campesina

La agricultura industrial dominante ha fracasado. Las promesas de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996, reflejadas en el objetivo de desarrollo del milenio de reducir el hambre para 2015, no van a cumplirse.


En la actualidad el hambre y la inseguridad alimentaria están aumentando. Unos mil millones de personas padecen hambre, otros mil millones sufren desnutrición—carencia de importantes vitaminas y minerales—y sin embargo otros mil millones están sobrealimentados. ¡Un sistema alimentario global = 3 mil millones de víctimas!

Las políticas alimentarias puestas en práctica durante los últimos 20 años han perjudicado enormemente a la agricultura campesina, que sin embargo sigue alimentando a más del 70% de la población mundial.

La tierra, las semillas y el agua se han privatizado y se han cedido a la agroindustria. Esto ha forzado a los miembros de las comunidades rurales a emigrar a las ciudades, dejando atrás tierras fértiles, que son explotadas por multinacionales para producir agrocombustibles, biomasa o alimentos destinados a los consumidores de los países ricos.

Las políticas neoliberales se basan en la asunción de que la mano invisible del mercado repartirá el pastel de forma eficaz y justa. Y en Davos este año, los gobiernos del mundo hablaron de concluir la Ronda de Doha de la OMC en julio de 2011, precisamente para evitar al mundo futuras crisis alimentarias recurrentes. En realidad la actual crisis alimentaria, endémica, muestra que una mayor liberalización de los mercados no ayuda a alimentar al mundo, sino que acrecienta el hambre y expulsa a los campesinos de las tierras, de modo que los gobiernos se equivocan.

Lo que ha ocurrido es que los alimentos han entrado de forma masiva en mercados especulativos, sobre todo desde 2007. En dichos mercados los productos alimentarios son mercancías en las que los inversores pueden de pronto depositar o retirar miles de millones, inflando burbujas que después revientan, diseminando miseria. Los precios de los alimentos son altos, están fuera del alcance de los consumidores pobres, pero a los pequeños productores se les pagan precios bajos, haciéndolos cada vez más pobres. Los grandes comerciantes, los supermercados y los especuladores continúan engrosando sus beneficios a costa del hambre de otros.

Ha llegado el momento de cambiar radicalmente el sistema alimentario industrial. La Vía Campesina, movimiento que representa a más de 200 millones de pequeños productores en todo el mundo - hombres y mujeres - propone la soberanía alimentaria como una forma eficaz y justa de producción y distribución de los alimentos en todas las comunidades, todas las provincias, todos los países.

Poner en práctica la soberanía alimentaria significa defender la agricultura a pequeña escala, la agroecología y la producción local en todo el globo cuando es posible. Requiere que los gobiernos apoyen este nuevo paradigma dando a los campesinos acceso a la tierra, al agua, a las semillas, a créditos y a la educación, protegiéndolos de importaciones baratas, creando stocks públicos o propiedad de los campesinos y gestionando la producción.

La soberanía alimentaria supondría dar una forma de sustento a miles de millones de personas y reduciría la pobreza, que es en su mayor parte un fenómeno rural. En la actualidad, de los mil cuatrocientos millones de personas que viven en condiciones de pobreza extrema en los países en desarrollo, el 75 por ciento viven y trabajan en zonas rurales.

La producción local de los alimentos y la venta directa de los productores a los consumidores garantiza que los alimentos permanezcan al margen del juego capitalista del monopolio. Así están menos sometidos a la especulación. Además, la agricultura sostenible permite la regeneración del suelo y del medio ambiente, preservando la biodiversidad y la salud humana. Se adapta mejor al cambio climático y ayuda a frenar el calentamiento global.

Esto es lo que defenderá La Vía Campesina durante las reuniones del Banco Mundial-FMI en abril y la cumbre del G20 sobre agricultura en junio, y del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial en octubre, y de la cumbre de la OMC en diciembre de 2011.

¡Únase a nuestro Día Global de Acción!

El día 17 de abril es un día especial. Gente en todo el globo celebra la lucha de los campesinos y de los pueblos rurales para sobrevivir y continuar alimentando al mundo. Este día conmemora la muerte de 19 agricultores en Brasil, asesinados debido a su lucha por la tierra y la dignidad.

Cada año tienen lugar más de cien acciones y eventos en todo el mundo para defender un nuevo sistema alimentario basado en la soberanía alimentaria, la justicia y la igualdad.

Dondequiera que esté usted, sea quien sea, está invitado a unirse a la celebración: organice una acción, un mercado de pequeños productores, la proyección de un film, una exposición fotográfica, una charla, una fiesta, una emisión especial de radio o televisión, etc.

Infórmenos por adelantado de lo que va a organizar, envíenos pósters, vídeos, fotos, artículos. Los publicaremos en www.viacampesina.org

Para suscribirse a nuestra lista especial de correo, envíe un mensaje en blanco a la siguiente dirección: via.17april-subscribe@viacampesina.net

Puede leer nuestra nueva publicación:”La agricultura campesina y familiar sostenible puede alimentar al mundo”

Pesquisar ciências humanas e sociais em cento e cinquenta websites nos principais idiomas.

Google Custom Search
Google Groupes
Abonnement au groupe Oficina da Monografia
E-mail :
Visiter ce groupe

Messages les plus consultés